
Todos los esfuerzos que se hagan en el sector educativo en los niveles normativos y de ejecución, tanto en la planificación, programación, ejecución y evaluación, se orientarán siempre a buscar el mejoramiento de la calidad educativa, pero lamentablemente dichos esfuerzos se muestran únicamente en un nivel de emisión de normas que disponen lo que las instituciones educativas deben hacer en cuanto a su gestión pedagógica e institucional, sin embargo a nadie parece importarle si aquellas cuentan con los instrumentos necesarios y si los tienen cómo los aplican, cómo los evalúan y cómo los actualizan.
En consecuencia aquellos esfuerzos no producen resultados, solamente se observa una corriente de hechos consecutivos, repetitivos, constantes, que no muestran la evolución de alguna propuesta que debería mostrarse en algún instrumento pedagógico. En este entender es claro que al no haber una propuesta por aplicar, por desarrollar, no hay un punto de referencia en el que nos amparemos para determinar el avance, o el logro de alguna meta; al no ser así, entonces nos preguntaremos, ¿en qué condición nos encontramos actualmente?, por lo pronto sabemos que no estamos avanzando, ¿estamos estáticos?, probablemente sí, pero esa es sólo una idea, un concepto en el tiempo. En realidad no podemos estar paralizados y como no estamos avanzando, entonces sólo cabe una respuesta, estamos retrocediendo.
Estas propuestas se ajustarán a una idea de trabajo en las instituciones que buscan plasmar nuevas estrategias pedagógicas institucionales y de ser el caso irradiarlas a otras. Intentamos, claro está, plantearnos muchas propuestas que nos permitirá avanzar para reinventar nuestras instituciones.
En consecuencia aquellos esfuerzos no producen resultados, solamente se observa una corriente de hechos consecutivos, repetitivos, constantes, que no muestran la evolución de alguna propuesta que debería mostrarse en algún instrumento pedagógico. En este entender es claro que al no haber una propuesta por aplicar, por desarrollar, no hay un punto de referencia en el que nos amparemos para determinar el avance, o el logro de alguna meta; al no ser así, entonces nos preguntaremos, ¿en qué condición nos encontramos actualmente?, por lo pronto sabemos que no estamos avanzando, ¿estamos estáticos?, probablemente sí, pero esa es sólo una idea, un concepto en el tiempo. En realidad no podemos estar paralizados y como no estamos avanzando, entonces sólo cabe una respuesta, estamos retrocediendo.
Estas propuestas se ajustarán a una idea de trabajo en las instituciones que buscan plasmar nuevas estrategias pedagógicas institucionales y de ser el caso irradiarlas a otras. Intentamos, claro está, plantearnos muchas propuestas que nos permitirá avanzar para reinventar nuestras instituciones.
Creer que podemos hacerlo es el primer paso para crear nuevas opciones, ese es nuestro sueño.

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