jueves, 3 de junio de 2010

Autonomia para desarrollar

Todos los dispositivos legales que se han emitido a partir de 1996, han considerado dentro de sus aspectos resolutivos, la autonomía de las instituciones educativas como estrategia de desarrollo institucional y propulsora en sí de una mejor calidad de la educación; cada una de las resoluciones anuales para orientar la labor pedagógica nos han “otorgado autonomía” para desarrollar nuestro trabajo, cualidad significativamente importante para cada institución educativa. La función institucional para ser autónoma prevé un conjunto de condicionantes, desde la legislación hasta la preparación adecuada del personal, la oportuna implementación y especialmente la libertad de decisión a nivel de la institución en aspectos administrativos y curriculares.
“Otorgar autonomía” no es lo mismo que ganar u obtener autonomía a fuerza de coraje, lucha, organización y planificación oportuna; el desempeño cualitativamente diferente no se da por una orden, se gana en la práctica diaria, en la planificación constantemente imaginativa y creativa, es una meta después de largas horas de discusión, argumentación, ejecución, evaluación y retroalimentación de propuestas innovadoras, es un constante aprender, es investigación y descubrimiento, es el ejercicio de una actitud beligerante ante el ocio, la mansedumbre y el dejarse llevar por las circunstancias.
Para lograr la autonomía institucional, primero tenemos que pensar y actuar autónomamente y hacer que los estudiantes hagan lo propio, en el campo pedagógico las materias académicas se enseñarán de una manera muy distinta si se conciben dentro del objetivo más amplio de la autonomía del niño. Por ejemplo, el maestro trata de transmitir la ciencia únicamente por la ciencia misma, el maestro trata de transmitir datos, teorías y conceptos de actualidad, sin preocuparse de que la instrucción tenga sentido para el alumno.
Si, por otro lado, se enseña ciencia dentro del contexto del desarrollo de la autonomía, se hará hincapié en que el alumno encuentre sus propias respuestas a sus propias preguntas por medio de experimentos, pensamiento crítico, confrontación de puntos de vista; y sobre todo, en que todas estas actividades tengan sentido para él.
El desarrollo de la autonomía, en resumen, significa llegar a ser capaz de pensar por sí mismo con sentido crítico, teniendo en cuenta muchos puntos de vista, tanto en el ámbito moral como en el intelectual.(Constance Kamii).
Las actividades institucionales y en aula, deben caracterizarse por permitir la independencia de criterio de docentes y de alumnos y en base a ello construir las propuestas, no siempre serán coincidentes, pero todos sabemos que el diálogo fortalece y que la discusión somete a la indiferencia y brinda apertura a la libre participación.

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